Sauron
Maia, Señor de los Anillos.
Es el personaje titular y el antagonista principal de la novela El Señor de los Anillos, aunque también aparece en El Silmarillion, donde se revelan sus orÃgenes.En algunas notas, Tolkien establece que el verdadero nombre de Sauron, era Mairon, o "El Admirable". Y aunque nunca más fue conocido por ese nombre, él continuó llamándose asà mismo Tar-mairon, o "Rey Admirable".
Los tÃtulos más conocidos de Sauron son el de Señor Oscuro de Mordor y Señor de los Anillos.
Fue el más poderoso de los servidores de Melkor; sus nombres, debido a sus servicios y sus acciones posteriores, son incontables; se cuenta entre ellos: El Gran Maestro de la Mentira, La Mano Negra, El Señor Oscuro, Señor de los licántropos, Gorthaur (equivalente sindarin de "Sauron") el Cruel, El Poder Oscuro, Señor de los Dones (Annatar), Señor de Barad-dûr, Hacedor de Anillos, El Nigromante, El Ojo Rojo o de Fuego, o El Ojo Sin Párpados (por su "mirada" que abarca todo su maligno dominio; aunque en la pelÃcula de Peter Jackson esto se interpreta de manera literal), entre muchos más. Su nombre original, Sauron, significa en quenya el Horripilante, el Aborrecido...
Sauron permanecerÃa en la Tierra Media durante más de 16.000 años, mucho más que todos sus principales enemigos, excepto quizá CÃrdan el Carpintero de Barcos y el viejo Tom Bombadil.
En un principio, Sauron era un maia al servicio de Aulë que fue corrompido por Melkor (quien posteriormente serÃa conocido como Morgoth) en el principio de los dÃas.
Como antes se menciona, Sauron es un Ainu, uno de los Maiar, contado entre el séquito de Aulë, el herrero, por lo cual tenÃa altos conocimientos en este campo. Pero Sauron también tenÃa muchos otros poderes: el poder de cambiar su forma a la que quisiera, poder que utilizó para engañar a los Noldor más de una vez, y a los hombres de Númenor. También podÃa manejar los espÃritus menores e invocarlos (de ahà tal vez el nombre de Nigromante o Hechicero), y también podÃa llamar espÃritus malignos y meterlos dentro de criaturas monstruosas (de donde saca el nombre de Señor de los Licántropos; él mismo se transformó una vez en un lobo terrible). PodÃa crear ilusiones en las personas de mente débil. Tolkien especifica que dentro de las mismas razas Ainu hay diferencias de rangos. Sauron fue uno de los primeros espÃritus en entrar en Arda y uno de los que ostentaba mayor poder. Sauron en su mayor cantidad de poder era capaz de modificar la realidad y la naturaleza (hecho comprobable en la creación de Mordor, las Montañas de Sombra y Ceniza y el mismo Monte del destino fueron levantados por Sauron). En la obra del Señor de los Anillos se desprende que los Istari temÃan a Sauron, tanto, que Gandalf casi no lo nombraba por su nombre y temÃa que el pudiera desvelar su presencia.
Desde que es corrompido, Sauron se convierte en el más temido de los servidores de Morgoth Bauglir. Sabemos sin embargo por los escritos del autor que Sauron temÃa profundamente a Melian la Maia, esposa de Thingol, y nunca se atrevió a desafiarla.
Sauron antes y durante la Primera Edad del Sol
Durante la Primera Edad Sauron sirvió a Morgoth como su lugarteniente. Durante las Edades de las Lámparas, mientras Melkor residÃa en Utumno, Sauron se hizo cargo de la recién construida Angband. Tras la Guerra de los Poderes y la destrucción de Utumno, Sauron se escondió y los Valar no pudieron hallarlo. Tras el retorno de Morgoth, se puso nuevamente a sus órdenes. Conocido por los elfos como Gorthaur el Cruel, era un maestro de las ilusiones y la metamorfosis. TenÃa como sirvientes a los hombres lobo y otros demonios, fantasmas y formas horripilantes, y durante este perÃodo (inmediatamente después de la muerte del Rey Supremo Noldo Fingolfin) conquistó la isla élfica de Tol Sirion, haciendo descender sobre ella una oscura nube de miedo. Orodreth, el Comandante de la Torre, junto con la guarnición, huyeron y se refugiaron en Nargothrond. Desde entonces, la hermosa isla paso a llamarse "Tol-in-Gaurhoth", La Isla de los Licantropos. Sauron la convirtió en una atalaya del mal, en una amenaza, en guarida de demonios e espÃritus inquietos, donde a la medianoche salÃan los licantropos a seguir las órdenes de su oscuro amo, atacando a los elfos y todo aquel que se cruzara en su camino.
Sauron es el más letal de los sirvientes de Morgoth en la Primera Edad y comanda un ejército propio. El personaje antagónico a Sauron en la Primera Edad del Sol es Melian la Maia, esposa de Thingol, y es cerca de ella que Sauron participa en la mayor parte de la Historia. Sauron está estrechamente envuelto en la historia de Beren y Lúthien y la liberación del Silmaril. Desde la torre de Tol-in-Gaurhoth (Minas Tirith de Finrod rebautizada "Isla de los Licántropos") sale un poder maligno que siempre se enreda con el poder de la Cintura de Melian. Entre otras batallas importantes, Finrod Felagund le hace frente a Sauron cara a cara, pero cae bajo los engaños de este espÃritu, más poderoso que él.
Sauron sufre la primera de sus grandes derrotas en la Primera Edad cuando Lúthien llega a rescatar a Beren, preso en las mazmorras de la Torre de Sauron; ella lanza un canto de encantamiento y está acompañada por Huan, el perro de Valinor; ambos enfrentan a Sauron, quien es inmovilizado por los poderes de la hija de Melian, y es atacado por Huan. Sauron huye de la Torre al Bosque de Taur-Nu-Fuin, en donde se lo menciona por última vez dentro de la historia de los Silmarils.
Sauron en la Segunda Edad del Sol
Tras la caÃda definitiva de Morgoth en la Guerra de la Cólera, y luego de ver el poderÃo de los Señores del Occidente, Sauron se amedrentó y pidió perdón y clemencia. Eönwë, el Heraldo de Manwë, lo conminó a ir a Valinor para ser juzgado, pero Sauron no deseó recibir condena alguna, pues habÃa tenido mucho poder bajo Morgoth, y el mal estaba demasiado presente en él. Fue asà que permaneció en la Tierra Media durante las edades sucesivas, levantándose como nuevo Señor Oscuro.
Annatar, el Señor de los Dones
Al inicio de la Segunda Edad se concentra en el engaño y la persuasión antes de desplegar sus fuerzas, de manera que usó una nueva identidad haciéndose llamar Annatar el "Señor de los Dones". Llega primero a los dominios del poderoso Gil-Galad diciendo ser un enviado de los Valar (siendo esto una anticipación de los Istari); es decir, Sauron conocÃa los designios de los Valar de enviar seres angélicos para ayudar a los Elfos. Pero Sauron es expulsado de Lindon, la Tierra de Gil-Galad, puesto que tanto éste como Galadriel y Elrond desconfiaban del personaje.
Sin embargo fue bien recibido por Celebrimbor y los Gwaith-i-MÃrdain, herreros de grandes habilidades, quienes deseaban sobre todas las cosas, el conocimiento máximo incólume de los secretos del mundo en Ost-in-Edhil, la principal ciudad de Eregion. Annatar siendo un maia del séquito de Aulë encajó perfectamente en los designios de los Noldor, al aprovechar el deseo de estos de alcanzar el cénit del conocimiento y la creación, para someterlos. Allà persuadió a los Elfos para que forjasen los Anillos de poder. Para sà reservó la forja del Anillo Único en los fuegos del Monte del Destino. Pero Celebrimbor desconfió de Annatar y entregó los tres Anillos élficos antes de que Sauron regresara a Eregion. Fue la unión del conocimiento de Los Elfos y Sauron lo que logró la creación de los anillos, puesto que ni el uno ni los otros hubiesen podido alcanzar dicha ciencia por sà solos.
La segunda derrota
Luego de que Sauron forjara el Anillo Regente en Mordor, pronunció el conocido hechizo para someter a los otros anillos y las voluntades de sus portadores. Enterado de la acción de Celebrimbor Annatar, mostró su verdadera identidad y montando en cólera regresó abiertamente como Sauron con un ejército desde Mordor para arrasar con Eregion y recuperar los Anillos del Poder; destruyendo por completo todo Ost-in-Edhil y matando al Señor de los Noldor, clavando su cabeza en una pica para terror de Elfos y Hombres.
Además extiende la oscuridad, dominando a los Hombres menores de la Tierra Media, quienes, temerosamente, lo veneraban como a un dios que invadÃa Eriador, el cual caÃa bajo su poder y asola todo lo que se levanta a su paso. Finalmente es vencido por el ataque conjunto de los Elfos en el norte y los Númenóreanos en el sur: ésta es la segunda gran derrota de Sauron. Al ser derrotado, Sauron huye al este en donde se refugia e intenta recuperar su poder.
El fin de Annatar
A finales de la Segunda Edad Sauron es el señor más poderoso de la Tierra Media. Esto despierta la ira y la envidia de Ar-Phârazon, el último rey de Númenor, quien va a las Costas de Umbar (Dominio Númenóreano), con un poderoso ejército y exige a Sauron su rendición, so pena de destruirlo. El Señor Oscuro acepta rendirse y va como prisionero a Númenor, no porque realmente ellos pudieran atacar a Sauron, que poseÃa el Anillo Único, sino porque sus deseos eran de infiltrarse en Númenor y persuadir al rey Ar-Phârazon a venerar la oscuridad, a desear la vida eterna, a rechazar a los Elfos y a los Valar y a cerrar las llegadas a puerto de los Elfos de la Isla Solitaria.
Lo persuade a atacar Valinor y revelarse en contra de los Valar. El rey atiende estos consejos y forma una gran armada (la más grande de toda la historia de la Tierra Media) y se dirige a Tol Eressëa con el fin de invadir Valinor. La ira de los Valar se despierta y solicitan a Ilúvatar que frene las ambiciones de los Númenóreanos, y éste, levanta una gran ola que provoca la destrucción y el hundimiento de la isla de Númenor de la cual se salva su ya declarado enemigo: Elendil.
Se dice en la historia de la CaÃda de Númenor, que Sauron, atrapado por la gran ola que destruyó esta isla, perdió la capacidad de tomar una forma amable y hermosa, es decir, perdió la capacidad de transformarse en Annatar para siempre. Pero su oscuro espÃritu sobrevive, y regresa como viento maligno a la Tierra Media, aposentándose nuevamente en la Torre Oscura. En adelante, siéndole imposible recuperar otra vez una forma que parecerá adecuada a los ojos de los hombres, sólo mediante la fuerza y el miedo conservó su poder.
La tercera derrota
La familia y los seguidores de Elendil, que sobrevivieron a la destrucción de Númenor, llegaron a la Tierra Media y fundaron los reinos en el exilio de Arnor y Gondor, y formaron posteriormente con Gil-Galad, rey de los Noldor de la Tierra Media, la Última Alianza entre Elfos y Hombres. Esta alianza logró derrotar a Sauron —su tercera derrota—, quitándole el Anillo Único; pero éste no fue destruido, y se perdió. Esta nueva derrota no fue definitiva, como creÃan los aliados, quienes pensaban que el mal habÃa sido finalmente eliminado, sino termporal. Junto con el Anillo Único, la mayor y mejor parte del poder de Sauron quedaron intactos pero fuera de su alcance, provocando su regreso en la edad que vendrÃa para recuperarlos.
Sauron en la Tercera Edad del Sol
Sauron estaba desprovisto de gran parte de su antiguo poder tras la pérdida del Anillo, por lo que actuó con cautela.
Sauron, como El Nigromante
Reaparece en el oeste de la Tierra Media aproximadamente en el año 1000, cuando se escondió en Dol Guldur, en una colina en el sur del Gran Bosque Verde (llamado en adelante Bosque Negro), donde fue conocido como «El Nigromante» (tal y como se narra en El hobbit).
En un principio se creÃa que el Nigromante era uno de los Nazgûl, hasta que Gandalf entró en secreto en Dol Guldur y descubrió que no era otro que Sauron. «Nigromante» es una palabra del oscurantismo en Europa muy relacionada con la «Necromancia», pero con ligeros matices. «Necromante» designa a un hechicero que tiene tratos con los espÃritus de los muertos con el fin de desvelar el futuro (fundamentalmente), o simplemente servirse de ellos. El término «Nigromante» se refiere a quien usa la magia negra o diabólica, entendiendo como tal una fuente de poder maligno. Esto incluye también la «Necromancia» dentro del término «Nigromancia», aunque el área especÃfica de ésta sea el trato con los muertos (necro- es un prefijo que significa «muerto», mientras que nigro- significa «negro»). De esta forma, Sauron era conocido como el «Nigromante» por sus corruptores poderes de magia negra, capaces de dominar a los espÃritus oscuros menores, y atarlos a animales y hombres para darles terribles poderes.
Posteriormente, el Concilio Blanco, tras enterarse de la verdadera identidad del Nigromante, luchó por expulsarlo del Bosque Negro bajo el mando y las estrategias de Saruman, en ese entonces lÃder del Concilio. Tras aparentemente conseguirlo, Sauron regresó a Mordor, haciendo pensar al Concilio que habÃan triunfado, donde reconstruyó Barad-dûr y conjuró alrededor suyo un inmenso ejército de hombres del Sur, orcos y otras criaturas malvadas. En realidad la estrategia del Concilio no fue exitosa, pues de esta forma Sauron consumó su plan de regresar a Mordor, donde sus huestes ya se estaban preparando, y en Minas Morgul los Nazgûl ya se habÃan reunido otra vez.
La Guerra del Anillo
El fin último de Sauron estaba casi consumado: tendrÃa el poder de los Noldor, lo que más deseo por toda su existencia. Ya que éstos habÃan usado los Anillos del Poder, atados al suyo, solo tenÃa que encontrar el Anillo Único y los Elfos caerÃan bajo su poder.
Las fuerzas de Sauron fueron derrotadas en la Batalla de los Campos del Pelennor, pero el ejército del Oeste no podÃa derrotarlo definitivamente si el Portador del Anillo no consumaba su misión.
Fue finalmente derrotado cuando Gollum cayó con el Anillo Único al fuego del Monte del Destino, destruyendo de esta forma el principal depósito del poder maligno de Sauron. Con él, se dice que Sauron se convierte en algo menos que un leve viento maligno, y su poder se deshace y esfuma de todas las esquinas del mundo. Se dice que Sauron volverá al final de los tiempos en la Dagor Dagorath, peleando junto a Morgoth y sin necesidad de recurrir al Anillo Único. En esa batalla Sauron encontrará su fin, al igual que su maestro.
La trascendencia del mal de Sauron
Sauron es derrotado en 3019 de la Tercera Edad del Sol, sin presentar batalla a sus principales y más odiados enemigos: CÃrdan el Carpintero de Barcos, Galadriel la Dama Blanca de los Noldor y Elrond Medio elfo, maestro de la ciencia y el poder; Pero la destrucción del Anillo regente sella de la misma forma el fin de la historia de los Altos Elfos en la Tierra Media; los señores elfos habÃan usado en sus reinos el poder de los Tres, preservando incólume todo lo que alrededor de ellos se encontraba, por esto sus reinos eran los más hermosos de la tierra, y también los más fuertes, pero los Tres no estaban libres del Único, y solo la presencia del Único en el mundo mantenÃa el poder latente en los Tres.
Una vez destruido el Único, los Tres perderÃan todo su poder, más tarde que temprano, causando que todo aquello hecho con ellos se marchitara y se perdiera en las páginas del olvido.
Los Altos Elfos ya no podÃan vivir en un mundo menguante, porque su destino era estar siempre en el mundo, asà que partieron hacia las tierras que tienen el mismo destino de ellos, navegaron más allá de los mares a través del Camino Recto, y llegaron a Eressëa, para no regresar jamás.

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